En 1990 todavía había muchas cosas que podían decirse sin que nadie pudiera comprobarlas.
Entre amigos era fácil contar historias.
“Estoy saliendo con alguien.”
“Conocí a una muchacha increíble.”
“Tengo una novia que vive en otra ciudad.”
Y casi nunca había fotografías, mensajes, redes sociales o una manera inmediata de saber si aquello era verdad.
Bastaba con decirlo.
Y algunas personas terminaban construyendo una vida que solamente existía en sus palabras.
De ahí nació “Mentiroso”.
Pero esta canción no nació para señalar a alguien.
No es una canción que diga: “Mira qué mentiroso es aquel.”
Es algo mucho más interesante.
Es la confesión del propio mentiroso.
El personaje reconoce que está inventando historias, pero detrás de esas mentiras hay algo más profundo: la necesidad de sentirse importante, de ser aceptado, de parecer ante los demás alguien que quizá todavía no se siente capaz de ser.
Y eso es lo que me interesaba contar.
Porque cuando alguien miente constantemente, quizá no siempre está tratando de engañar a los demás.
A veces también está tratando de convencer a los demás —y a sí mismo— de que su vida es diferente.
La canción la escribí cuando era muy joven, observando situaciones que veía constantemente entre amigos de aquella época.
Han pasado más de tres décadas.
Y, curiosamente, creo que el personaje sigue siendo reconocible.
Solo cambió el escenario.
En 1990 había que contar la historia.
Hoy basta con publicarla.
Antes se podía inventar una novia que nadie conocía.
Ahora se puede construir una vida completa en una pantalla.
Por eso, cuando recuperé “Mentiroso” muchos años después y volví a escucharla, descubrí que aquella canción juvenil hablaba de algo mucho más universal de lo que yo imaginaba.
No solamente de mentir.
Habla de inseguridad.
De apariencias.
De la necesidad de pertenecer.
Y de esa extraña condición humana de querer que los demás crean en la persona que nosotros quisiéramos ser.
Quizá por eso, después de tantos años, el mentiroso todavía tiene algo que decirnos.
Porque algunas mentiras cambian con el tiempo.
Pero la necesidad de sentirse alguien…
esa parece no cambiar nunca.
Esto es “Mentiroso”.
Una canción escrita en 1990.
Una confesión de entonces.
Y, quizá, una historia que todavía conocemos demasiado bien.
LETRA «MENTIROSO»
He derramado tantas mentiras sobre esta relación
Y son fantasías, historias ficticias un poco de imaginación
Miento al decir que es eterno y solo una vez te he podido ver
Miento al hablar de tus besos cuando solo en sueños los puedo tener
Miento y es obvio, la soledad me hace alucinar
Miento sintiendo que todo es una realidad
Yo solo soy un mentiroso que quiere tener a quien amar
Te escribo diario un mensaje, para inventar una historia más
Y correr a mentirle a mis amigos lo fabulosa que eres conmigo
Miento al decir que te veo y nunca me aceptas ni aunque sea un café
Miento al decir que me amas cuando en realidad no es la verdad
Miento y es obvio, la soledad me hace alucinar
Miento sintiendo que todo es una realidad
Yo solo soy un mentiroso que quiere tener a quien amar
Miento y es obvio, la soledad me hace alucinar
Miento sintiendo que todo es una realidad
Yo solo soy un mentiroso que quiere tener a quien amar


Así es, hoy la tecnología nos abruma o mejor dicho nos invade, en los 90’s vivíamos con pasión, y veces, esas pasiones nos hacían soñar despiertos.
Gracias mil por comentar, amiga, te mando un gran abrazo y si, esta canción, la siento hoy mas viva que nunca, hay muchos jovenes que crean relaciones incluso con IA, para no sentirse solos.